Me suena muy mal esto de “20 N: paro en el campo”, como si hubiera un implícito homenaje al muerto y más que muerto o algo así. Y no me suena mal solamente porque yo flipe, que pudiera ser, sino porque viendo lo que veo, como castellano oriundo de familias emigradas de los pueblos que llegaron a la ciudad en los 60 a vender su fuerza de trabajo, conozco más que un poco la situación de los pueblos.

Me suena muy mal esto de “20 N: paro en el campo”, como si hubiera un implícito homenaje al muerto y más que muerto o algo así. Y no me suena mal solamente porque yo flipe, que pudiera ser, sino porque viendo lo que veo, como castellano oriundo de familias emigradas de los pueblos que llegaron a la ciudad en los 60 a vender su fuerza de trabajo, conozco más que un poco la situación de los pueblos.
Por lo que veo en mi tierra, no hay aquí más trabajadores del campo que los temporeros que vienen a la vendimia, la patata o los ajos, pero no son estos -los que de verdad están jodidos- los que hoy se manifiestan y paran. Y cuando  estos han parado no es por ellos, sino por un cierre patronal en toda regla.
Los que hoy y mañana se están manifestando son, en su mayor parte, que de todo hay, propietarios del campo. Y nos venden la moto de “la gente del campo” y esas monsergas como cuando los burgueses nos mandan a morir por el “pueblo”.
Por ir aclarando un poco la cosa:
- ¿se preocupa esta movilización de la situación de los miles de inmigrantes que malviven en los invernaderos?
- ¿se preocupa esta manifestación de los temporeros, jornaleros, trabajadores del campo y precarios que acuden al campo para ganarse la vida haciendo horas al día en trabajos mal pagados y peores condiciones?
-¿se preocupa esta manifestación de eliminar la subvención a los grandes terratenientes y de ajustar estas a los casos de la gente que no puede vivir de su trabajo?
o, por el contrario, ¿están movilizándose para conservar su propiedad?
Como trabajador, me siento solidario con todos los trabajadores del mundo y de este país, sean de donde sean, del sector que sean y como sean. Pero no, ni ahora ni nunca, con aquellos empresarios (pequeños y grandes, de la ciudad o del campo) que nos pretenden sacar de paseo para seguir engordando sus barrigas y beneficiándose de unas subvenciones que no van a parar a la mejora de la producción sino a la parálisis y a los sectores más improductivos.
Muchos sectores del campo están mecanizados y modernizados. El Estado español es primer productor mundial de vino, aceite, cerdo… pero hay otros sectores que siguen conservándose gracias a la subvención y están atomizados, separados en pequeñas explotaciones, cooperativas, etc. Puede parecer muy bonito esto de la “cooperativa” pero la realidad es que es una empresa capitalista como las demás. Ni más ni menos.
Estoy por la racionalización de la producción agrícola y el reparto real de los beneficios que genera a los trabajadores del campo y a la sociedad en su conjunto.
Por los seguros estatales, pero no por las subvenciones.
Por la lucha contra el capital, pero no por mantener el capital de unos cuantos.
Lo sentimos, la pequeña burguesía no es nuestro aliado. Su supuesta radicalidad (ved lo que hoy mismo pasaba en
Segovia) no es más que la máscara que nos muestran para que les apoyemos en su propio beneficio. Cuando la reivindicación sea por el salario íntegro, justo y alto para los inmigrantes explotados en los invernaderos, cuando su reivindicación sea la del reparto de la tierra y el trabajo, estaremos ahí. Mientras, que no cuenten con nosotros.


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